La madera como material de construcción: ventajas y desafíos
La madera ha sido un material de construcción esencial a lo largo de la historia. En las últimas décadas, los productos de madera técnica, como la madera contralaminada (CLT), la madera laminada encolada (glulam) y la madera laminada de chapa (LVL), han ampliado su uso a edificios residenciales de varias plantas, proyectos comerciales y grandes equipamientos públicos.
Por qué la madera gana terreno en la construcción
La madera ofrece una combinación de propiedades que pocos materiales pueden igualar. Es renovable, tiene una huella de carbono menor que el hormigón y el acero, y presenta un buen comportamiento estructural en relación con su peso. Los arquitectos la especifican cada vez más por sus cualidades estéticas: la textura natural y la calidez que aporta a los espacios interiores y exteriores son difíciles de reproducir con otros materiales. En Escandinavia, los países bálticos y Europa Central, la construcción con entramado de madera y madera maciza estructural es ya habitual en edificios residenciales de hasta ocho plantas.
Requisitos de seguridad contra incendios para la madera en edificios
La seguridad contra incendios es el reto técnico más habitual cuando se especifica madera. Existen dos sistemas de clasificación distintos que conviene diferenciar, ya que confundirlos puede dar lugar a errores de prescripción.
La reacción al fuego describe cómo contribuye un material al inicio y a la propagación de un incendio. Se determina conforme a la norma EN 13501-1:2018 y se expresa mediante Euroclases: A1, A2, B, C, D, E y F. La clase A1 corresponde a materiales no combustibles, como la lana mineral, el hormigón y el acero. La clase B es la Euroclase más alta que normalmente puede alcanzarse en productos de madera vista con tratamiento ignífugo.
La resistencia al fuego describe durante cuánto tiempo un elemento estructural —una pared, un forjado o una viga— mantiene su función portante o de compartimentación en condiciones de incendio. Se expresa mediante clasificaciones R, E o I acompañadas de un valor de tiempo, como REI 60. La resistencia al fuego se aplica a sistemas constructivos, no a acabados superficiales.
Cuando una normativa de edificación exige B-s1,d0 para una fachada o un revestimiento interior, se refiere a la clasificación de reacción al fuego del material superficial. Cuando exige REI 60 para la estructura de un forjado, se refiere a la resistencia al fuego y al comportamiento estructural del conjunto constructivo.
¿Cuándo se exige B-s1,d0?
B-s1,d0 es la clase de reacción al fuego más alta que, en la práctica, puede alcanzarse en madera vista manteniendo su apariencia natural. Las normativas suelen exigir B-s1,d0 o una clasificación superior para revestimientos exteriores de fachada en edificios de más de dos plantas, revestimientos interiores de paredes y techos en vías de evacuación, escaleras y pasillos, así como en espacios de pública concurrencia, como escuelas, hospitales y salas de reunión. El requisito exacto depende del código nacional de edificación, la altura del edificio, la clase de uso y el tipo de ocupación.
La clase A2 se exige cuando se requiere un comportamiento prácticamente no combustible, normalmente en soportes, barreras de cavidad o en situaciones en las que el perfil de riesgo así lo demanda. Por lo general, la clase A2 no es alcanzable en superficies vistas de madera natural.
Aspectos prácticos para arquitectos y prescriptores
Al especificar madera en un proyecto con requisitos de seguridad contra incendios, debe confirmarse la clase de reacción al fuego exigida por la normativa nacional de edificación aplicable. Es necesario comprobar que el producto o sistema de tratamiento dispone de un informe de clasificación o certificado válido conforme a EN 13501-1 emitido por un organismo acreditado. También debe verificarse que el campo de aplicación certificado cubre la especie de madera prevista, el espesor de las tablas, el soporte, el método de instalación y la condición de uso final. Los certificados y los informes de clasificación deben conservarse como parte de la documentación de seguridad contra incendios del edificio.
Resumen
La madera sigue siendo un material de construcción práctico y de gran versatilidad arquitectónica. Comprender la diferencia entre reacción al fuego y resistencia al fuego, y saber cuándo se exige B-s1,d0 o A2, permite a arquitectos y prescriptores seleccionar productos de madera que cumplan los requisitos reglamentarios sin renunciar a la apariencia ni a los objetivos de sostenibilidad.
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